La mayoría de los start-ups fallan. Todos hemos escuchado esto un millón de veces. Emprender en una idea es desafiante, incierto, reactivo, pero también es una de las cosas que más llena el alma, crear algo nuevo, entregar valor a la gente. Sin embargo el emprendimiento no es para todos, es para la gente que está dispuesta a dejar noches y días de sacrificio trabajando por sus ideas, haciendo contactos, buscando oportunidades. Algo que podemos afirmar es que todos aquellos emprendimientos que logran ganar un espacio del mercado tienen una base en común:

1. Construyeron el equipo correcto.

En lo que más hay que poner énfasis es con quienes decides hacer tu proyecto. Hay que encontrar socios con los cuales se complementen sus destrezas y habilidades, que uno sea fuerte donde el otro es débil, pero que al mismo tiempo entiendan la forma en la que piensas. Trabaja con gente con la que disfrutes pasando el rato, y que puedas tolerar cuando los tiempos sean difíciles y el estrés alto.

2. Probaron su concepto.

Parte pequeño. Pon a prueba tu idea de negocios implacablemente. Habla con tus círculos cercanos acerca de ella, busca feedback en ellos, sobre todo en aquellos que tienen más experiencia que tú. Asegúrate de haber pensado en cada aspecto de tu negocio antes de presionar el botón de «Start», ya que de esto depende ganar o no la confianza del mercado.

3. Perfeccionaron sus procesos.

Todo proyecto exitoso tiene un mapa de procesos sobre el cual actúar. Aprende tu proceso en cada letra y busca constante mejora en ellos, enfocado en el cliente. Conoce tu empresa, cada carpeta de tu google drive o dropbox. Es importante tener la información organizada desde el día uno si proyectas crecimiento, lleva un excel con tus ingresos y gastos, busca aplicaciones que te ayuden. Todo lo que necesites para mantener el orden desde el día 1.

4. Comenzaron muchas veces jugando cerca de casa.

Cuando estés listo para partir con tu idea, parte con amigos y familia. Ofrece tus productos con un descuento y escucha atentamente a su feedback como clientes. Usa esta experiencia para mejorar los defectos iniciales que todo start-up tiene. Una vez que ya hayas satisfecho a tus clientes cercanos, puedes usarlos como ejemplos de clientes satisfechos, lo que te da un valor agregado en el mercado. Crear la confianza de extraños es extremadamente difícil.

5. Prúebate a tí mismo.

Ganarte la confianza del mercado es una de las tareas más desafiantes que vas a enfrentar. Las referencias de clientes ayudan, pero todo el tiempo depende de la capacidad del negocio de mostrar  su verdadero potencial a sus clientes. Hazte un nombre, busca redes sociales donde tu mercado discute sus puntos débiles y responde sus preguntas (twitter, linkedin, instagram). Da consejos gratis que prueben tu nivel de experticia. Busca crear confianza en la comunidad profesional en la que te desenvuelves para ser un referente de información en la misma. Conviértete en un líder.

6. No crezcas demasiado rápido.

Si llegaste tan lejos como para  tener este problema, felicitaciones. Pero no dejes que saque lo mejor de ti. Con una escala muy grande de crecimiento, vienen diferentes problemas, es imporante tener una sólida base legal para crecer sostenidamente. No aceptes clientes si no estás 100% seguro que les puedes entregar una gran experiencia. Cuando tu negocio es joven, tu reputación es frágil. No la comprometas creciendo muy rápido y sacrificando la calidad del servicio.]]>

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