Cómo comprar una propiedad en Chile siendo extranjero [Guía 2026]

Esteban Sáez Durán
16 January 2026
5 min read

Chile es un país atractivo para inversiones extranjeras y ofrece un entorno legal favorable para la adquisición de propiedades, con un derecho a la propiedad fuerte, ya sea con fines residenciales o de inversión.

En esta guía detallada encontrarás los requisitos, el proceso paso a paso para comprar bienes raíces en Chile como extranjero, así como los beneficios tributarios disponibles al hacerlo como persona natural (incluyendo el DFL2, que involucra una exención tributaria por los arriendos de las primeras dos propiedades residenciales de menos de 140 metros cuadrados y la exención por ganancias de capital en la venta de 8.000 UF, aproximadamente 345.000 USD, entre otros).

También abarcamos la posibilidad de comprar propiedades comerciales o terrenos y algunas recomendaciones finales para cualquier nacionalidad interesada en invertir en el mercado inmobiliario chileno.

Pasos para comprar bienes raíces e invertir en Chile siendo extranjero

  1. Obtener el Rol Único Tributario (RUT) chileno como inversionista extranjero.
  2. Designar un representante legal en Chile (si generarás rentas o lo exige la ley).
  3. Búsqueda de la propiedad y estudio del mercado inmobiliario (residencial, comercial o terreno).
  4. Asesoría legal y due diligence (revisión de títulos y aspectos legales).
  5. Firma de la promesa de compraventa (reserva del inmueble).
  6. Firma de la escritura pública y pago de impuestos (timbres, notaría, etc.).
  7. Inscripción de la propiedad y trámites finales (Conservador de Bienes Raíces y registro en SII).

1. Obtención de RUT chileno como inversionista extranjero

El primer paso indispensable es obtener un Rol Único Tributario (RUT) en Chile. Todo extranjero que desee adquirir una propiedad debe inscribirse ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) y obtener este número de identificación tributaria.

No es necesario tener visa ni residencia para tramitar el RUT; incluso un turista puede obtenerlo y comprar un inmueble, ya que el SII permite la solicitud en línea con pasaporte vigente y un domicilio en Chile (que puede ser el de un abogado o representante).

Nota importante

El SII generalmente requiere que un extranjero designe un apoderado residente en Chile para realizar la solicitud de RUT y representarlo en trámites tributarios. Este representante, mediante un poder notarial (o firma electrónica avanzada), gestionará la obtención del RUT a través de internet y se encargará de las obligaciones tributarias correspondientes del inversionista extranjero.

2. Contar con un representante legal en Chile (cuando aplica)

En Chile no se exige residir ni tener visa para comprar una propiedad; sin embargo, si la propiedad generará rentas (por ejemplo, arriendos), la ley obliga al extranjero a nombrar un representante con domicilio en Chile para efectos tributarios. Este representante legal será responsable de declarar y pagar los impuestos derivados de los ingresos por alquiler en nombre del propietario extranjero.

Si el comprador no residirá en Chile, contar con un representante o apoderado de confianza también es importante para otros trámites post-compra, como el pago de contribuciones (impuesto territorial) y la recepción de notificaciones oficiales. En la práctica, muchas personas contratan a un abogado o gestor local para que actúe como su representante y las asista con estos deberes.

Zonas restringidas

Cabe destacar que la gran mayoría del territorio chileno está disponible para la compra por extranjeros sin restricciones. Solo existen limitaciones en ciertas áreas fronterizas por razones de seguridad nacional.

Por ejemplo, los nacionales de países limítrofes (Argentina, Bolivia o Perú) no pueden adquirir inmuebles ubicados en la franja fronteriza de 10 km de ancho sin autorización expresa del Presidente de la República.

Asimismo, la legislación impone restricciones para adquirir tierras fiscales en franjas costeras (5 km desde la costa) y fronterizas, salvo que se obtengan permisos especiales de las autoridades. En zonas urbanas comunes, no aplican estas restricciones.

3. Búsqueda de la propiedad y estudio del mercado inmobiliario

Con los trámites iniciales en regla, el siguiente paso es investigar el mercado inmobiliario chileno y buscar la propiedad adecuada.

Los extranjeros pueden adquirir todo tipo de inmuebles en Chile: desde departamentos y casas (propiedades urbanas) hasta oficinas, locales comerciales o terrenos rurales. En el caso de propiedades urbanas no existen restricciones especiales, y son de hecho las más comunes entre inversionistas extranjeros.

A la hora de la búsqueda, se recomienda analizar distintas ciudades y barrios, considerando factores como seguridad, infraestructura, plusvalía y rentabilidad proyectada (si es inversión). Existen numerosos portales inmobiliarios (ej.: Portal Inmobiliario, TocToc, Yapo.cl) donde se pueden explorar propiedades en venta.

También es útil contar con un agente o corredor inmobiliario local de confianza, quien podrá asesorar sobre precios de mercado, sectores con potencial de crecimiento y trámites prácticos de la compraventa.

4. Asesoría legal y due diligence (revisión de títulos)

Comprar una propiedad es una transacción significativa, por lo que es fundamental actuar con precaución y contar con respaldo legal adecuado. Se recomienda contratar a un abogado con experiencia en derecho inmobiliario chileno antes de firmar documentos definitivos.

El abogado podrá ayudar a:

  • Verificar títulos de propiedad: revisar que el inmueble esté debidamente inscrito en el Conservador de Bienes Raíces y que quien vende sea realmente el dueño legal.
  • Detectar gravámenes o litigios: asegurarse de que la propiedad no tenga hipotecas, prohibiciones, embargos u otras cargas que impidan su libre comercialización.
  • Revisar deudas e impuestos pendientes: confirmar que esté al día en el pago de contribuciones (impuesto a la propiedad) y que no existan deudas de servicios que puedan afectar la venta.
  • Redactar o revisar la promesa y escritura: elaborar un contrato de compraventa sólido o revisar minuciosamente los documentos propuestos por la contraparte, protegiendo los intereses del comprador.

Este proceso de due diligence o diligencia debida incluye obtener certificados legales clave, tales como: certificado de dominio vigente, certificado de hipotecas y gravámenes, certificado de no expropiación y otros antecedentes municipales.

Una revisión exhaustiva evitará fraudes o problemas legales posteriores en la inversión inmobiliaria.

5. Oferta y firma de la promesa de compraventa

Una vez encontrada la propiedad ideal y realizadas las verificaciones iniciales, normalmente se procede a presentar una oferta al vendedor. Si ambas partes llegan a acuerdo en precio y condiciones, el paso siguiente suele ser la firma de una Promesa de Compraventa ante notario.

La promesa de compraventa es un contrato preliminar en el que comprador y vendedor se comprometen por escrito a celebrar la venta en el futuro, estableciendo el precio, plazos y cualquier condición pactada.

Al firmar la promesa es habitual pagar un pie o reserva (por ejemplo, 10%–20% del valor) como señal de seriedad. Este documento fija las bases de la transacción y otorga tiempo para gestionar trámites pendientes (obtención de crédito hipotecario, estudio de títulos, etc.), a la vez que reserva el inmueble para el comprador.

Tip: Es importante que la promesa incluya cláusulas claras sobre qué ocurre si alguna de las partes no cumple (por ejemplo, pérdida de la reserva o indemnizaciones), y dejar por escrito todas las condiciones acordadas (fecha máxima para firmar la escritura, qué muebles o equipos incluye la venta, etc.).
Siempre firmar este contrato ante notario para darle fecha cierta.

6. Firma de la escritura pública de compraventa y pago de impuestos

Cumplidas las condiciones de la promesa, se procede a la firma de la escritura de compraventa. Este es el documento definitivo que transfiere el dominio del bien raíz y debe firmarse ante notario público.

La escritura pública incluirá los datos completos de las partes, una descripción del inmueble, el precio de venta acordado y la forma de pago, entre otras cláusulas legales.

En el momento de la firma de la escritura, el comprador debe realizar el pago final al vendedor según lo estipulado (generalmente se hace a través de la emisión de un vale vista que queda en custodia notarial).

Adicionalmente, se deben cubrir los impuestos y gastos asociados a la transacción, tales como:

  • Impuesto de Timbres y Estampillas: si se utiliza un crédito hipotecario para financiar la compra, se paga un impuesto equivalente al 0,8% del monto del préstamo (aunque para viviendas DFL2 este impuesto se reduce a 0,2%, como veremos más adelante). Este impuesto se cancela generalmente junto con la escritura.
  • Gastos notariales: los honorarios del notario por autorizar la escritura y demás documentos (en Chile son regulados y relativamente bajos).
  • Conservador de Bienes Raíces: el arancel por inscribir la propiedad a nombre del comprador suele ser aproximadamente el 0,2% del valor de la transacción, más costos fijos administrativos.

Todas estas sumas (precio, impuestos, honorarios de notaría y Conservador) deben quedar pagadas o garantizadas para concluir exitosamente la compraventa.

7. Inscripción de la propiedad y trámites finales post-compra

Después de firmada la escritura y efectuado el pago, el notario emite copias autorizadas de la escritura para proceder a la inscripción en el Conservador de Bienes Raíces (CBR) de la comuna donde se ubica el inmueble.

La inscripción del dominio en el CBR es el paso que le confiere al comprador el título de dueño de la propiedad. Este trámite suele tardar entre 1 y 3 semanas, dependiendo de la carga de trabajo del conservador local, tras lo cual se puede obtener un certificado de dominio vigente a nombre del nuevo propietario.

Con la inscripción realizada, legalmente la propiedad ya pertenece al comprador. Quedan, sin embargo, algunos trámites posteriores importantes:

  • Registro en el SII para el pago de contribuciones: el nuevo dueño debe inscribir la propiedad a su nombre ante el SII para quedar registrado como contribuyente del impuesto territorial (contribuciones). De esta forma, las próximas cuotas trimestrales del impuesto a la propiedad llegarán a su domicilio o representante.
  • Cambio de nombre en servicios: notificar el cambio de propietario en los servicios básicos (agua, electricidad, gas) y administración de edificio (si es departamento) para que las cuentas futuras lleguen a nombre del dueño actual.
  • Si habrá arriendo: gestionar el inicio de actividades en el SII y cumplir con declaraciones mensuales si corresponde (especialmente si la propiedad se destinará a renta, el representante deberá declarar los ingresos de arriendo para impuestos, salvo que apliquen exenciones).

Con estos pasos concluidos, la propiedad ya está en manos del inversionista extranjero de forma legal y segura.

A continuación, revisamos los beneficios tributarios más relevantes disponibles para extranjeros que invierten en bienes raíces en Chile como personas naturales.

8. Beneficios tributarios al comprar como persona natural (DFL2 y exenciones)

Comprar bienes raíces en Chile como extranjero a título personal permite acceder a ventajas tributarias importantes que no aplican si la inversión se hace vía una empresa.

A continuación destacamos los beneficios principales:

  • Viviendas DFL2 (viviendas económicas hasta 140 m² útiles): las propiedades habitacionales acogidas a este beneficio gozan de múltiples franquicias tributarias destinadas a fomentar la vivienda económica. Cada persona natural puede aplicar estos beneficios hasta en dos propiedades DFL2 a su nombre.
  • Entre las ventajas del DFL2 se cuentan: rebajas en el impuesto territorial (contribuciones); exención de Impuesto Adicional sobre los ingresos de arriendo de esas propiedades (es decir, arriendos sin pagar impuesto a la renta en Chile, mientras sean tus primeras 2 viviendas DFL2); pago de solo 0,2% de timbres y estampillas en créditos hipotecarios (en lugar de 0,8%) para la primera compra; y descuentos en gastos de Conservador al inscribir viviendas nuevas DFL2.
  • En resumen, el DFL2 permite pagar sustancialmente menos impuestos y mejorar la rentabilidad de la inversión inmobiliaria personal.
  • Nota: si una propiedad DFL2 es adquirida por una empresa, no podrá aprovechar estas exenciones de persona natural, y a partir de la tercera propiedad DFL2 a nombre de una misma persona, ya no aplican estas franquicias en la tercera en adelante.
  • Exención de ganancia de capital hasta 8.000 UF: la utilidad obtenida en la venta de un bien raíz habitacional por parte de una persona natural puede quedar liberada de impuestos hasta por un monto acumulado de 8.000 UF, aproximadamente 340.000 USD (Unidad de Fomento).
  • En otras palabras, la diferencia entre el precio de venta y el costo de adquisición se considera ingreso no renta (no tributa) hasta completar ese límite, sumando las ganancias de una o varias ventas que realices.
  • Por ejemplo, si compras un departamento en 100.000 USD y años después lo vendes en 150.000 USD, la utilidad de 50.000 USD estará totalmente exenta de impuesto por estar bajo el tope.
  • En cambio, si acumulaste ganancias por 9.000 UF al vender uno o más inmuebles, deberás pagar impuestos por la parte que exceda las 8.000 UF (en este caso, tributar sobre 1.000 UF de ganancia).
  • Este beneficio hace muy atractiva la inversión inmobiliaria a título personal, ya que bien planificada permite obtener ganancias de capital libres de impuestos dentro del margen señalado.
  • Crédito tributario por intereses hipotecarios: si como extranjero adquieres propiedad en Chile y posteriormente tributas como residente (por ejemplo, si te estableces en Chile o percibes rentas locales), existe un beneficio adicional: la ley permite rebajar de la renta imponible anual los intereses pagados de créditos hipotecarios usados para la compra o construcción de viviendas.

Estos beneficios tributarios, sumados a la estabilidad económica y solidez de las instituciones en Chile, hacen que invertir en bienes raíces como persona natural sea altamente conveniente.

Ten en cuenta que si constituyes una sociedad para comprar propiedades, dichas franquicias no estarán disponibles (las empresas tributan por las utilidades de venta y arriendos normalmente). Por ello, muchos extranjeros optan por comprar directamente a título personal para aprovechar las exenciones fiscales disponibles.

Consideraciones finales y consejos prácticos

  • Cumplimiento tributario: tras la compra, asegúrate de registrar la propiedad en el SII y cumplir con todas las obligaciones tributarias correspondientes. Aunque tus arriendos pudieran estar exentos por DFL2, igual debes declararlos en forma adecuada. Mantén al día el pago de contribuciones (impuesto territorial) para evitar recargos o sanciones. Si no vives en Chile, apóyate en tu representante o en sistemas en línea para pagar estos impuestos a tiempo.
  • Administración y mantenimiento: si no vas a residir en Chile, considera contratar una empresa administradora de propiedades o un corredor que se encargue del mantenimiento, cobro de arriendos y supervisión del inmueble. Esto garantiza que tu inversión se cuide apropiadamente y que los inquilinos estén atendidos, brindándote tranquilidad a la distancia.
  • Seguros apropiados: es muy recomendable asegurar la propiedad contra riesgos comunes en Chile, como terremotos, incendios, robos u otros siniestros. Un seguro adecuado protegerá tu inversión y facilitará la recuperación ante eventuales daños. Infórmate sobre pólizas de seguro residencial disponibles para no residentes (muchas compañías las ofrecen sin problema).
  • Asistencia profesional continua: mantén a la mano el contacto de tu abogado, notario y corredor por si necesitas realizar trámites adicionales (como vender la propiedad en el futuro, actualizar poderes, etc.). Si planeas una nueva inversión, ellos ya conocen tu caso y podrán ayudarte ágilmente. Asimismo, mantente informado de cambios legales o tributarios que pudieran afectar a propietarios extranjeros de bienes raíces (por ejemplo, modificaciones en el régimen de DFL2 o nuevos tratados internacionales).

Conclusión

Comprar bienes raíces en Chile siendo extranjero es un proceso accesible y seguro siempre que sigas los pasos adecuados.

Con un RUT en mano, la asesoría correcta y conocimiento de los beneficios tributarios disponibles, podrás invertir en propiedades chilenas de manera exitosa, aprovechando al máximo las ventajas que el país ofrece a los inversionistas internacionales.

¡Buena suerte con tu inversión inmobiliaria en Chile!